13/04/2026

 Réquiem por el Parque

Vistas del Parque Centenario, de Quibdó, el 24 de marzo de 2026. Fotos: Julio César U. H. / El Guarengue.

Más de un siglo después de haber sido inaugurado y a pocos años de cumplir cien de haber sido bautizado con su nombre actual, el Parque Centenario, de la ciudad de Quibdó, avanza sin remedio hacia su indigna y definitiva ruina, ante la mirada impasible y cómplice de la institucionalidad local, regional y nacional, cuya indiferencia ha alcanzado tal extremo que ya en varias ocasiones las autoridades han preferido desarrollar actos conmemorativos y echar discursos patrios en el atrio de la catedral, de espaldas a esos escombros de la historia en los que ha derivado el parque, o usar el malecón a la orilla del río Atrato; en lugar de utilizar este parque, que desde que existe ha sido el escenario tradicional de las conmemoraciones patrias.

Emplazado en uno de los sitios más céntricos de la capital del departamento del Chocó, los contornos del Parque Centenario también remiten a la historia de la ciudad y la región. Al norte llega hasta la Catedral de San Francisco de Asís, donde comienza la Alameda Reyes (calle 26) y al sur hasta el edificio de la Agencia Cultural del Banco de la República, donde empieza la calle 25 o Pandeyuca. Al oriente, está bordeado por la carrera segunda y los antiguos edificios del Banco de la República y del Colegio de la Presentación (posterior primera sede propia de la Universidad Tecnológica del Chocó), ambos construidos en la primera mitad del siglo XX; y al occidente lo delimita la emblemática Carrera Primera, con su malecón a la orilla del río Atrato, donde una vez quedó todo aquello que el gran incendio de 1966 en sus llamas se llevó. Así, el Parque Centenario forma parte del antiguo corazón de la ciudad, de su primer proyecto sistemático de desarrollo urbano y de su primer conjunto monumental e histórico, que compendia en sí mismo y en sus alrededores una parte significativa de la historia local y regional.

Fue inaugurado en 1910, como Parque de la Independencia o Parque de los Libertadores, en el marco del intenso movimiento nacional de conmemoración del primer centenario de la independencia de Colombia, promovido desde el Estado central; que condujo a la construcción de parques conmemorativos en poblados y ciudades a lo largo y ancho del territorio nacional. En 1930, nuevamente bajo el influjo fervoroso y entusiasta del gobierno nacional para la conmemoración del primer centenario de la muerte de Simón Bolívar, Quibdó no solamente fue escenario de una profusa y solemne celebración de esta efeméride; sino que, además, su Parque de la Independencia pasó a denominarse Parque del Centenario del Libertador, en cuyo homenaje, a finales de ese año, tal como lo informó el periódico ABC del 21 de noviembre, se dio comienzo a «los trabajos para erigir una columna simbólica en el Parque del Centenario». Obelisco este que se sumaría al templete en homenaje a César Conto, de 1924. Posteriormente, finalizando la década de 1960 y comenzando la de 1970, es inaugurado el monumento en homenaje a Diego Luis Córdoba, quien había fallecido en mayo de 1964, en Ciudad de México.

Los monumentos en homenaje a Diego Luis Córdoba y César Conto Ferrer, y la columna u obelisco conmemorativo del centenario de la muerte del Libertador, al igual que las edificaciones y puntos de referencia que lo circundan, le dan al Parque un peso histórico y cultural altamente significativo en términos simbólicos y patrimoniales; que muy poco se le nota hoy, pues su majestad de ayer ha sucumbido bajo el peso del desprecio de la ciudad, sus pobladores y sus autoridades, que han desdibujado su uso y destinación como bien de interés cultural del municipio, permitiendo su decadente ocupación por un abigarrado conjunto de ventorrillos y quincallas en donde el humo de las fritangas, en aceites rendidos hasta límites insalubres, ha reemplazado los aires de trascendencia y monumentalidad que alguna vez tuviera el parque.

Convertido en parte del mobiliario y de los parapetos que cada día montan y desmontan los tenderetes que allí pululan para la venta de licores y comestibles, con la aquiescencia de las autoridades y el beneplácito de la ciudadanía, el conjunto monumental del Parque Centenario, de Quibdó, ha perdido su carácter simbólico y referencial como parte de la memoria histórica y de la riqueza patrimonial de la ciudad. El templete inaugurado en 1924 en homenaje a César Conto Ferrer, de cuyo siglo de existencia ni se dieron por enteradas las autoridades; el obelisco conmemorativo del centenario de la muerte de Simón Bolívar, que en unos años también cumplirá un siglo de estar ahí en el centro del parque; y el monumento a Diego Luis Córdoba, con su busto incluido, en el que se le proclama «padre del departamento, educador y faro de la raza»; al igual que toda la superficie y la estructura del Parque Centenario, han sido carcomidos por una mezcla variopinta de mugre, abandono y desidia. Su devastación definitiva es cosa de poco tiempo.

Parque Centenario, Quibdó, marzo de 2026. Fotos: Julio César U. H. / El Guarengue.

«Dicho parque es un muladar. La suciedad juega allí el palo. A veces hacen el ademán de barrerlo, pero la basura la van arrinconando en diversos sitios del mismo, en donde permanece a la vista del público. Nunca barren debajo de las bancas ni quitan las malezas. En ese único pulmón del caserío, hacen fritangas, convirtiéndolo en cocina a cada rato, y en él se encuentran cortezas de todo género, estiércol, y los rumiantes lo transitan a su antojo»;[1] escribió hace más de 70 años, en julio de 1954, en el periódico La Crítica, de Quibdó, el reconocido intelectual Aristo Velarde, refiriéndose también al Parque Centenario.[2]

En abril de 1998, el insigne escritor Arnoldo Palacios declaró: «El Chocó debe pedir cuentas a los que lo dirigen. No tienen excusas, ya que son de nuestro pueblo, no son extranjeros».



[1] Aristo Velarde. Aspectos. La Crítica. Quibdó-Chocó-Colombia. 2ª época, N° 2, Junio 20 de 1954. 8 pp. Pág. 3ª. Director: Balbino Arriaga C. Administrador: Cosme D. Moreno P.

[2] Algunos artículos previos de El Guarengue sobre la ruina progresiva del Parque Centenario y otros bienes de interés cultural de la ciudad de Quibdó son los siguientes:

Para MinCultura, desde Quibdó. 23 de enero de 2023. https://miguarengue.blogspot.com/2023/01/para-mincultura-desdequibdo-quibdo-ayer.html

El Parque Centenario o las ruinas de la Historia del Chocó. 17 de julio de 2023. https://miguarengue.blogspot.com/2023/07/el-parque-centenario-o-las-ruinas-de-la.html

Descuidos, olvidos e indolencias en la protección del patrimonio cultural de Quibdó y del Chocó. 4 de noviembre de 2024.https://miguarengue.blogspot.com/2024/11/descuidos-olvidos-e-indolencias-en-la.html

2 comentarios:

  1. Debo felicitarte nuevamente, por el contenido y mensaje de tus dos últimos escritos. El primero de ellos, por ese reconocimiento al insigne poeta costumbrista y vernáculo, Lic. Miguel A. Caicedo, quien como educador, se desempeñó como Rector del Colegio Carrasquilla y Profesor de Inglés, Francés y Latín, en los cursos quinto y sexto; hoy día grados décimo y once, en el mismo colegio.

    Lo segundo, mostrar la degradación sistemática en que ha caído el emblemático Parque Centenario, desde cuando un Alcalde, no quibdoseño, taló los árboles donde antaño se posaban las migratorias golondrinas.

    Américo Murillo Londoño

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  2. Requiem por un parque simbólico convertido en muladar lleno de quincallas y ventorrilos como acertadamente lo describe el siempre bien intencionado Julio César Uribe Hermosillo.

    El tiempo borra de manera inexorable la escuadra y el compás situados al pie del templete en honor del patricio liberal fallecido en Guatemala como símbolos del progreso y de libertad de los pueblos.
    el vetusto obelisco del centenario de la muerte del libertador Bolivar y el enmohecido busto de Diego Luis Córdoba,complementan la escena . Paso a paso, nos quedaremos sin historia y pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla.
    Felicitaciones por tan excelente articulo

    Pedro Romero Arriaga

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