lunes, 4 de diciembre de 2023

El tesoro perdido
de Tufik Meluk y Antero Agualimpia
(2ª Parte)

ūüéĶAntero Agualimpia es un m√ļsico cl√°sico de la chirim√≠a chocoana. Recuperar las √ļnicas grabaciones originales en donde interviene como clarinetero contribuir√≠a a preservar y enaltecer su memoria. FOTOS: Archivo El Guarengue.

Durante un lapso de por lo menos cinco a√Īos, entre finales de la d√©cada de 1960 y mediados de la d√©cada de 1970, el m√©dico chocoano Tufik Meluk Aluma, famoso en la historia de la medicina colombiana por sus aportes al desarrollo de la psiquiatr√≠a y de la pr√°ctica m√©dica del psicoan√°lisis en el pa√≠s; hizo una serie de grabaciones originales de m√ļsica de chirim√≠a chocoana que probablemente sean las √ļnicas que conserven interpretaciones de clarinete por parte del m√°s grande clarinetero que ha tenido el Choc√≥ en toda su historia: el Maestro Antero Agualimpia. Si a√ļn existe, como parece ser, de acuerdo con nuevas versiones del asunto narradas para El Guarengue por dos protagonistas de aquellas tertulias y sesiones de grabaci√≥n, este invaluable material sonoro, evidentemente, no solo es patrimonio cultural de la regi√≥n chocoana, sino tambi√©n parte invaluable del patrimonio musical del Pac√≠fico y de toda la naci√≥n colombiana.

Utilizando una grabadora de cintas de carrete abierto que en su práctica médica le servía para conservar las conversaciones con sus pacientes de psicoanálisis, el Doctor Tufik realizó estas grabaciones en su propio apartamento, en Bogotá, que estaba ubicado en la calle 22 con carrera séptima, en inmediaciones de donde actualmente queda la Personería Distrital, y donde vivía con su esposa y sus dos hijos, Axel y Tufik.

S√°bados de chocoanidad

Hab√≠a una mezcla de hospitalidad y mecenazgo, generosidad de coterr√°neo, admiraci√≥n de paisano y amor a la m√ļsica chocoana, en la disponibilidad permanente del doctor Tufik Meluk Aluma para recibir en su casa a Antero Agualimpia y dem√°s chocoanos que formaban parte del grupo de Cantos y Danzas Folcl√≥ricas del Choc√≥, de la Universidad Nacional de Colombia. As√≠ lo recuerdan con detalle dos profesionales quibdose√Īos, en ese entonces estudiantes, que vivieron y fueron part√≠cipes de aquellas noches de bohemia, tertulia y m√ļsica: Am√©rico Murillo Londo√Īo (Ameriquito), quien estudiaba Derecho en la Universidad La Gran Colombia, tocaba platillos y redoblante, y cantaba; y Salim Bechara Simanca, quien estudiaba Ingenier√≠a Civil en la Universidad La Gran Colombia y tocaba la requinta.

Ameriquito recuerda:

El doctor Tufik me conoc√≠a, porque mi abuela materna, cuando lleg√≥ a Quibd√≥ de Bagad√≥, muy joven, muchacha, lleg√≥ a trabajar donde don F√©lix Meluk y ella era la ni√Īera de los muchachos, de Am√≠n, Tufik y Gabriel, que era mi padrino de bautizo, y las mujeres, que eran Olga y Mar√≠a; entonces mi abuela era la nana de ellos…

 

Entonces √©l una vez fue a una presentaci√≥n que hicimos en Bogot√° y de ah√≠ nos contact√≥, que cu√°ndo pod√≠amos ir all√°, a su casa. Usted nos dice, le dije yo. No, cuando puedan… Entonces, en alg√ļn fin de semana que no ten√≠amos programaci√≥n, dijimos: bueno, ¿y nosotros por qu√© no nos vamos para donde el doctor Tufik, que nos invit√≥ a su apartamento…? Entonces yo lo llam√©. Y √©l me dijo: vengan. Desde las 8 v√©nganse para ac√°. Y entonces as√≠ empezamos.

 

Cuando llegamos all√°, el doctor Tufik nos ten√≠a de todo: uvas pasas, d√°tiles, pistachos; √©l no tomaba, pero ten√≠a ron, aguardiente y whisky, para que nosotros tom√°ramos de lo que quisi√©ramos… El doctor Tufik ten√≠a un termo met√°lico, como plateado, y all√≠ ten√≠a t√©; √©l solo tomaba t√©, toda la noche…Nosotros lleg√°bamos a la casa del Doctor Tufik los s√°bados entre 8 y media y 9 de la noche y sal√≠amos al d√≠a siguiente. √Čl ten√≠a su grabadora de cinta, que utilizaba para las sesiones que ten√≠a con sus pacientes de psicoan√°lisis; y con esa grabadora recog√≠a todo lo que se tocaba, lo que se hablaba, los chistes, las an√©cdotas y todo lo que ocurr√≠a all√≠. Y nosotros par√°bamos m√°s o menos a las 5 de la ma√Īana; a las 6, sal√≠amos a una cafeter√≠a que se llamaba La Espa√Īola, desayun√°bamos y nos √≠bamos cada quien para su casa… √©l nos pagaba su desayuno y adem√°s nos daba para el transporte para que nos desplaz√°ramos a nuestras casas.

 

All√° iba Alirio Londo√Īo, que le dec√≠an Chand√ļ; Lucho Garc√©s Ferrer; Am√©rico Murillo; Nicol√°s y Alexis, mis hermanos; iba Sardinita (H√©ctor Murillo), hijo de Ruperto Murillo el del disco de Ruperto Mena, ese tambi√©n iba; pero, todos √©ramos del grupo de cantos y danzas de la Nacional… Entonces, todos esos iban… Esos eran los que generalmente √≠bamos, a tocar y a cantar. Y el clarinetero era Antero, √ļnicamente Antero… Muchos a√Īos despu√©s es que llegan a Bogot√° Neptolio y Panadero, cuando ya ni siquiera estaba Antero, que ya se hab√≠a muerto, porque estos llegan es en los 80.

 

Hab√≠a en Vian√≠ (Cundinamarca) un se√Īor tadose√Īo, que se llamaba Antonio Copete, que hab√≠a trabajado en la campa√Īa antipi√°nica, en la √©poca del pian en el Choc√≥. Despu√©s, √©l se fue para Bogot√° y puso una farmacia en Vian√≠ (Cundinamarca) y √©l tocaba bombardino o cobre y adem√°s se conoc√≠a con Antero, se conoc√≠an desde el Choc√≥, de muchachos, entonces cuando hab√≠a una presentaci√≥n muy importante o hab√≠a un viaje, llam√°bamos a Antonio Copete y Antonio ven√≠a, y Antonio era el que acompa√Īaba en el bombardino a Antero Agualimpia. Y el Maestro Antonio tambi√©n iba algunas veces a las tertulias y grabaciones donde el doctor Tufik.[1]

Salim Bechara confirma estos recuerdos:

Yo, en much√≠simas ocasiones, estuve tambi√©n all√° donde Tufik Meluk; porque √©l invitaba al grupo, pero al grupo de m√ļsica, no a los bailarines… Entonces iba Am√©rico Murillo, iba Alirio Chand√ļ, en la √©poca m√≠a a veces Sardina (H√©ctor Murillo), iba por supuesto Antero, a veces iba el maestro Antonio Copete, y yo tocaba la requinta… El doctor Tufik cuando uno iba le llenaba una mesa entera, grand√≠sima, y ah√≠ pon√≠a quibbe, tahini, aceitunas, queso de cabra, encurtidos, de cuanta vaina hab√≠a; y √©l tan pronto ve√≠a que algo se estaba acabando, se paraba y lo llenaba otra vez. Uno all√° no sufr√≠a ni por comida ni por trago. Como a casi todos les gustaba aguardiente, entonces √©l sacaba todo el aguardiente que se necesitaba; a veces tambi√©n sacaba ron, si alguno quer√≠a; y creo que √©l tomaba era whisky, pero en toda la noche se tomaba dos o tres copas si acaso.[2]

Integrantes del Grupo de Cantos y Danzas Folcl√≥ricas del Choc√≥, de la Universidad Nacional de Colombia, ca. 1970. Antero Agualimpia con el clarinete y Salim Bechara con la requinta, aparecen arriba. En el centro, sentado, Am√©rico Murillo Londo√Īo. FOTO: Cortes√≠a. 
El misterio de las grabaciones

De acuerdo con la versi√≥n del m√©dico veterinario, m√ļsico, compositor y empresario chocoano Lascario Barboza D√≠az (Lascarito), las grabaciones que quedaron de aquellas tertulias fueron entregadas por la familia del doctor Tufik Meluk a la Radiodifusora Nacional[3] y no fue posible localizarlas, en un intento que hace algunos a√Īos hicieron Lascarito y el m√©dico Alfonso Figueroa Meluk, tambi√©n chocoano.

Al respecto, el ingeniero civil y m√ļsico Salim Bechara cuenta lo siguiente:

Pasado el tiempo, yo me consegu√≠ el tel√©fono de uno de los hijos del doctor Tufik, y lo llam√©, porque yo estaba con ganas de ver si me pod√≠a conseguir con √©l alguna de las grabaciones en las que yo hab√≠a participado… Cuando yo le expuse la idea de que si hubiera forma de rescatar algo al menos de lo que yo consideraba que me hab√≠a tocado, √©l me dijo que ellos hab√≠an llegado a un acuerdo con la mam√° y que hab√≠an decidido donarle todo eso a la Biblioteca Luis √Āngel Arango, de Bogot√°. Entonces, eso te cuento porque creo que es distinto de lo que te dijo Lascario, que estaba en otra parte… Entonces, yo creo que la cuesti√≥n hay que empezarla a buscar por all√°.[4] 

Aunque son distintas las versiones, tanto Lascario Barboza como Salim Bechara tienen como fuente a Axel Meluk, uno de los hijos del doctor Tufik. Y la misma fuente tiene el abogado, historiador y artista quibdose√Īo Am√©rico Murillo Londo√Īo, para una versi√≥n completamente diferente, seg√ļn la cual el material a√ļn sigue en poder de la familia, en casetes a los cuales el doctor Tufik, antes de morirse, transfiri√≥ las grabaciones que hab√≠a hecho en las cintas de carrete abierto.

El material que Axel Meluk tiene son casetes, porque el doctor Tufik grababa en una grabadora que era de cinta, de esas que tienen un carrete grande como los rollos de pel√≠cula, y esa era la que √©l utilizaba para grabar las conversaciones que √©l ten√≠a con sus pacientes de psicoan√°lisis… √Čl, de esa grabadora, sacaba lo que se hab√≠a grabado y lo pasaba a casete…entonces cuando nosotros lleg√°bamos all√°, √©l nos dec√≠a: oigan esto, y nos pon√≠a un casete. √Čl grababa todo y despu√©s iba seleccionando versiones de la misma canci√≥n, porque uno no toca todo el tiempo igual, todo el tiempo la canci√≥n no sale exactamente igual, todo depend√≠a de por ejemplo cu√°nto trago se hab√≠a tomado… Pero, a nosotros nunca se nos ocurri√≥ decirle que nos diera una copia. Por all√≠ ten√≠amos una copia que creo que la tiene es mi hermana Zully all√° en Cali. Pero, el doctor Tufik siempre les dijo a sus hijos que cuando cualquiera de nosotros quisiera esa m√ļsica, nos las entregara; cualquiera de nosotros, los que √≠bamos all√° a su casa, pod√≠amos reclamarla… La √ļltima vez que yo habl√© con Axel, fue cuando Axel me mand√≥ las fotos que yo saqu√© en mi escrito del doctor Tufik en el peri√≥dico El Manduco…[5]


Sin que las otras dos versiones sean inexactas, pues ser√≠a posible que el material hubiera sido entregado, pero tambi√©n la familia hubiera conservado una copia; si la versi√≥n de Ameriquito fuera la m√°s s√≥lida de las tres, recuperar este tesoro patrimonial de la m√ļsica chocoana no ser√≠a imposible, aunque s√≠ requerir√≠a una acci√≥n institucional, m√°s que personal e individual, por las razones pr√°cticas que explica el propio Am√©rico Murillo:

Yo hace como unos dos o tres a√Īos hasta habl√© eso con Hinchao[6] y √©l me dijo que en el Ministerio de Cultura ten√≠an unos se√Īores que los hab√≠an mandado a estudiar justamente de eso: c√≥mo hacer esas transmisiones y c√≥mo hacer esas grabaciones y toda esa cantidad de cosas, que hab√≠a unos empleados que hac√≠an ese trabajo; pero, todo se qued√≥ all√≠ y no hubo ninguna definici√≥n para √©l hablar all√° en el Ministerio de Cultura. Y yo tambi√©n me despreocup√©, pues para m√≠ eso qu√© implica: tengo que contar con Axel, cu√°ndo puede, y entonces yo poder viajar, tengo que tener recursos para ir a Bogot√°, recursos de mi bolsillo… primero contactar a Axel, segundo, consultar en el ministerio si se embarcan en eso de disponer los equipos y el personal t√©cnico para ver qu√© se rescata; porque Axel me dijo: no, yo tengo todo eso.

 

Yo s√© que ellos, y me lo dijo Axel, los libros del pap√° se los donaron a la Universidad Nacional, todos sus libros de psiquiatr√≠a y de psicoan√°lisis; pero, √©l se qued√≥ con eso, con la m√ļsica. √Čl alguna vez como que dijo: no, eso todo lo regalamos; entonces se difundi√≥ que eso se hab√≠a regalado. Cuando yo habl√© con √©l, √©l me dijo dizque: Am√©rico, ¿quieres que te diga una mentira piadosa o la verdad? Yo le dije: no, dime la verdad, para qu√© me vas a… √Čl me dijo: no, los tengo yo. En esa √©poca que nosotros √≠bamos all√°, ellos eran unos pelaos que estaban empezando bachillerato. Y yo a √©l no lo he vuelto a ver. Al que vi fue, en un San Pacho hace como treinta a√Īos, fue a Tufikcito que vino y vino con Gabriel (hijo de Gabriel Meluk Aluma), que era ingeniero electr√≥nico y profesor de la Universidad Distrital, y en la Distrital fue profesor de un poco de chocoanos que estudiaron all√°…Gabriel, el hijo de Gabriel Meluk y pap√° del otro Gabriel, el cronista deportivo de El Tiempo.[7]

Recuperar y preservar la herencia musical de Antero Agualimpia

A prop√≥sito de la reactivaci√≥n del Festival Antero Agualimpia, creado para la promoci√≥n y preservaci√≥n de la chirim√≠a y las danzas folcl√≥ricas del Choc√≥, cuya und√©cima versi√≥n se llevar√° a cabo en Quibd√≥ del 7 al 10 de diciembre de 2023; ser√≠a oportuno organizar y poner en marcha una campa√Īa expedita en pro de la localizaci√≥n, recuperaci√≥n y preservaci√≥n de las que quiz√°s sean las √ļnicas grabaciones originales existentes de m√ļsica de chirim√≠a chocoana que cuentan con la participaci√≥n del Maestro Antero Agualimpia como int√©rprete del clarinete.

Este conjunto de grabaciones, cuya historia empezamos a contar en El Guarengue el pasado 13 de noviembre, constituyen un aut√©ntico tesoro musical que es posible recuperar, como patrimonio de la chocoanidad. Para ello, ser√≠a pertinente una alianza de la Gobernaci√≥n del Choc√≥, a trav√©s de su Secretar√≠a de Cultura, con las alcald√≠as de Quibd√≥ y Condoto (donde siempre se ha dicho que naci√≥ el Maestro Antero, aunque tambi√©n se afirma que naci√≥ en Tad√≥); que contara con el apoyo t√©cnico, log√≠stico y econ√≥mico del Ministerio de Cultura de Colombia y la participaci√≥n de sus expertos en patrimonio musical y restauraci√≥n; al igual que con la vinculaci√≥n de m√ļsicos e investigadores musicales chocoanos como el Maestro Leonidas Valencia Valencia (Hinchao) y J. El√≠as C√≥rdoba Valencia, y algunos de los protagonistas de la historia de estas grabaciones, como Am√©rico Murillo Londo√Īo, Salim Bechara Simanca, Lascario Barboza D√≠az; y, por supuesto, con la contribuci√≥n de la familia del doctor Tufik Meluk Aluma, en particular de sus dos hijos: Axel y Tufik Jr.

En el cielo pintan santos,
yo también quiero pintar
Pintaron un santo negro
y hoy lo vamo' a celebrar

El Maestro Antero Agualimpia es un m√ļsico cl√°sico de la chirim√≠a chocoana, cuyo sinigual virtuosismo en la interpretaci√≥n del clarinete enalteci√≥ esta tradici√≥n musical y le dio lustre por fuera de la regi√≥n. Su enorme val√≠a como artista y su indiscutible aporte a la difusi√≥n de la m√ļsica folcl√≥rica del Choc√≥, lo hacen merecedor de un homenaje inaplazable a su memoria: la recuperaci√≥n y preservaci√≥n de las grabaciones que hace m√°s de cincuenta a√Īos hizo de sus interpretaciones de chirim√≠a chocoana el doctor Tufik Meluk Aluma, en Bogot√°. En ellas est√° parte del legado y la herencia de Antero Agualimpia, y una parte significativa del patrimonio musical afrochocoano, afropac√≠fico y afrocolombiano.


Foto 1. Grupo de fundadores de la Sociedad Colombiana de Psicoanálisis (Socolpsi). El Dr. Tufik Meluk Aluma es el segundo de pie. Foto 2. Fotografía del Dr. Tufik Meluk Aluma en la Biblioteca de la Socolpsi, que lleva su nombre, en Bogotá. FOTOS: Socolpsi.


[1] Am√©rico Murillo Londo√Īo. Entrevista de Julio C√©sar U. H., 15 de noviembre de 2023.

[2] Salim Bechara Simanca. Conversación con Julio César U. H., 15 de noviembre de 2023.

[3] Ver en El Guarengue la primera parte de esta crónica: El tesoro perdido de Tufik Meluk y Antero Agualimpia. 13 de noviembre de 2023. https://miguarengue.blogspot.com/2023/11/el-tesoro-perdido-de-tufik-meluk-y.html

[4] Salim Bechara Simanca. Conversación con Julio César U. H., 15 de noviembre de 2023.

[5] Am√©rico Murillo Londo√Īo. Entrevista de Julio C√©sar U. H., 15 de noviembre de 2023.

[6] Apodo con el que es conocido el m√ļsico e investigador chocoano Leonidas Valencia Valencia.

[7] Am√©rico Murillo Londo√Īo. Entrevista de Julio C√©sar U. H., 15 de noviembre de 2023.

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